El objetivo de este blog es promover un espacio de libre opinión, reflexión y análisis; en donde nos podamos informar sobre los temas relacionados a la vejez, para que de ese modo podamos promover y mejorar la calidad de vida del adulto mayor.
La hipertensión arterial es conocida como presión alta, esta
enfermedad es producida por un aumento de la presión sanguínea en las arterias.
La presión alta es un peligro para el corazón, el cerebro
y los riñones si no se controla de forma adecuada.
Para saber si una persona es hipertensa o no, se requiere
de 3 mediciones de la presión arterial en donde esta se encuentre elevada por
arriba de las cifras normales en 3 ocasiones diferentes en 3 días distintos.
La presión sanguínea de 120/80 es la normal y la deseable
en un adulto sano.
CAUSAS
Tener padres o hermanos con esta enfermedad
Ser diabético
Tener poca o nula actividad física
Estar con sobrepeso
Fumar y consumir bebidas alcohólicas
Comer excesiva sal
Tener mucho estrés.
AUTOCUIDADO
Adoptar una dieta adecuada
Disminuir el consumo de sal
Reducir de peso si es elevado
Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco
Practicar regularmente ejercicios físicos
Eliminar alimentos grasosos, enlatados, ahumados o embutidos.
La diabetes es una enfermedad grave. La gente
contrae diabetes cuando los niveles de glucosa (niveles de azúcar) en la sangre
están muy altos. La diabetes puede causar problemas de salud graves, como por
ejemplo un ataque al corazón o un derrame cerebral. Las buenas nuevas son que
la diabetes es una enfermedad que se puede controlar y cuyos problemas de salud
relacionados se pueden prevenir. Si a usted le preocupa contraer diabetes,
puede tomar ciertas medidas preventivas para reducir los riesgos.
¿QUÉ ES LA DIABETES?
Nuestro cuerpo cambia los alimentos que consumimos
y los convierte en glucosa. Luego la insulina ayuda a transformar esa glucosa
en la energía que "alimenta" nuestras células. Si usted padece de
diabetes, eso significa que su cuerpo no está fabricando insulina o no la está
utilizando correctamente. Como consecuencia, habrá demasiada glucosa en la
sangre. Los médicos que se especializan en atender a las personas que sufren de
diabetes se llaman endocrinólogos.
TIPOS DE DIABETES
Tipo 1, el cuerpo no produce insulina. Se
desarrolla más a menudo en niños y adultos jóvenes aunque puede aparecer a
cualquier edad.
Tipo 2, es el tipo más común. Tal vez haya
escuchado que se le conoce como diabetes del adulto. En este tipo de diabetes,
el cuerpo fabrica insulina pero no la utiliza debidamente. La probabilidad de
contraer la diabetes tipo 2 es más alta en personas con exceso de peso,
personas que no hacen ejercicio físico o que ya tienen una historia de diabetes
en la familia.
SÍNTOMAS
• Poco ánimo
• Mucha sed
• Mucha hambre
• Orinar frecuentemente y en
gran cantidad
• Pérdida de peso
• Cansancio y fatiga
• Vista borrosa
• Heridas se demoran en sanar
• Ardor en partes íntimas
femeninas.
AUTOCUIDADO
•Realizar algún tipo de ejercicio físico como caminar
•Comer adecuadamente (verduras, frutas)
•Evitar dulces, pastelería y gaseosas
•Tomar los medicamentos recetados por el médico
•Evitar tomar bebidas alcohólicas y el consumo del
cigarro
•Cuidar la piel con lociones hidratantes tratar con
el médico las cortadas
•Controlar el nivel de azúcar con chequeos regulares
•Inspeccionar sus pies todos los días e informar inmediatamente
al médico en caso de tener algún enrojecimiento, área caliente, herida o ampolla.
Los ancianos presentan un mayor riesgo ante las consecuencias
nocivas del tabaco. El abandono de este hábito por parte de las personas
mayores no sólo aumenta su esperanza de vida, sino que reduce su dependencia
tanto física como psíquica.
El anciano, por las características inherentes al propio
envejecimiento (cambios fisiológicos, presencia de algunas enfermedades,
fragilidad etc.) presenta un mayor riesgo de enfermar por el tabaco y un mayor
riesgo a morir por las enfermedades que este provoca o agrava y las
complicaciones que produce.
Mayor mortalidad
Los ancianos
presentan un mayor riesgo ante las consecuencias nocivas del tabaco. La
Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) destaca que el abandono de
este hábito por parte de las personas mayores no sólo aumenta su esperanza de
vida, sino que reduce su dependencia tanto física como psíquica.
Los estudios
apuntan a que existe un aumento tanto de la mortalidad en los ancianos
fumadores con respecto a los no fumadores, siendo este riesgo más elevando en los
hombres que en las mujeres.
El anciano, por
las características inherentes al propio envejecimiento, presenta un mayor
riesgo de enfermar por el tabaco y un mayor riesgo a morir por las enfermedades
que este provoca o agrava y las complicaciones que produce.
De la mortalidad
atribuible al tabaco, tres cuartas partes son debidas a cuatro enfermedades:
cáncer de pulmón, EPOC, cardiopatía isquémica y enfermedad cardiovascular.
Todas ellas tienen
una gran prevalencia en el anciano, e incluso es en este grupo de edad dónde se
van a diagnosticar o comienzan a identificarse como enfermedades agudas o bien
como empeoramientos de enfermedades crónicas ya conocidas, pero ahora con
limitaciones funcionales, haciéndoles dependientes de una segunda persona.
Beneficios de dejar de fumar
Dejar de fumar a
cualquier edad produce beneficios muy significativos en la salud.
En el caso
específico de los ancianos que llevan décadas fumando, el abandonar este hábito
nocivo puede evitar o reducir el riesgo de diversas enfermedades como: las
cardiopatías, el cáncer o las enfermedades respiratorias.
Puede estabilizar
enfermedades ya presentes, evitando su progresión como la enfermedad
obstructiva crónica y prolongar la vida permitiendo un funcionamiento independiente
con menos restricciones.
Este punto puede
considerarse como uno de los principales argumentos para aconsejar al anciano
fumador que abandone su hábito, buscando una mejor calidad de vida frente a la
simple perspectiva de prolongación de la misma.
El día de
ayer hablamos sobre la disminución de la función auditiva que se da en el
adulto mayor; el día de hoy corresponde hablar cobre la disminución de la
visión que también es una parte importante, ya que al irse disminuyendo esta
puede afectar en varios aspectos de nuestra vida.
Las guías de recomendaciones de salud en las
personas mayores aconsejan que al menos una vez al año la persona mayor se
someta a una revisión ocular para detectar las causas más frecuentes y con
tratamiento específico de ceguera. Los problemas de visión más frecuentes en
las personas mayores son:
-
Presbicia: comúnmente conocido como
"vista cansada", es una consecuencia del envejecimiento del ojo y la
pérdida de elasticidad del cristalino. Es algo casi inevitable, empieza a
manifestarse entre los 40 y los 45 años y, aunque puede ser corregido, no tiene
cura. Pero sí se puede mitigar su efecto mediante el uso de las
correspondientes gafas graduadas con lentes convergentes graduadas según el
déficit de visión.
-
Cataratas: Están provocadas por la
progresiva pérdida de transparencia del cristalino y conllevan una disminución
creciente de la agudeza visual. En su estado inicial se pueden manifestar por
sensación de deslumbramiento, disminución de la sensibilidad a los contrastes y
dificultades para percibir el relieve y los colores.
Las
posibilidades de tener cataratas aumentan con la edad avanzada, la diabetes,
ciertas infecciones o traumatismos oculares y la tendencia genética. Afectan al
20% de la población de más de 65 años, a más del 35% de los mayores de 75 y a
más del 60% de los mayores de 85. Por fortuna, las cataratas tienen buen
tratamiento si se tiene un diagnóstico correcto, el tratamiento es fundamentalmente
quirúrgico.
-
Glaucoma: Es un aumento de la presión
intraocular, por falta de drenaje del humor acuoso, que produce lesiones en el
nervio óptico con problemas en la visión y si no se corrige a tiempo ceguera.
Si no se detecta a tiempo, este aumento de presión puede afectar al nervio
óptico produciendo un deterioro progresivo del campo visual y una disminución
de la visión. El aumento de la presión intraocular ocurre cuando el humor
acuoso no fluye correctamente hacia afuera y hacia a adentro del ojo. Esta
obstrucción produce un aumento de este líquido en el interior del ojo con
aumento de la presión intraocular y sobre el nervio óptico. Se presenta como
visión de moscas volantes o centelleantes, pérdida de visión lateral o
periférica, dolor en los ojos, cefalea, visión borrosa, visión de halos tipo
arco iris, náuseas y vómitos e incluso ceguera. Es aconsejable comprobarse la
tensión ocular cada 1 o 2 años en mayores de 50 años porque se puede llegar al
punto en el que sea irreversible. El tratamiento médico es muy efectivo y para
casos difíciles se puede intervenir quirúrgicamente.
En este post hablaremos de
los problemas más comunes en el envejecimiento, que
hasta cierto modo son parte del envejecimiento normal.
Los problemas de audición
y visión son de vital importancia en la vida de relación de las
personas mayores porque condicionan la correcta relación con los demás.
Ante la aparición del más mínimo
signo de alarma, como visión borrosa o disminución de la visión o dificultades
auditivas debe acudir al especialista para diagnosticar la causa de la
alteración sensitiva y con ello poner el tratamiento adecuado lo antes posible.
Una mala visión es causa de caídas,
de miedo a salir a la calle, y de falta de relación con el entorno y el hecho
de no ser capaz de oír o entender las conversaciones limita la posibilidad de
utilizar el teléfono, afecta a la capacidad de participar en diversas
actividades sociales y produce un sentimiento de aislamiento.
El día de hoy comenzaremos
hablando de la audición, y en e siguiente post hablaremos de
la visión.
LA AUDICIÓN
Cerca
de un cuarta parte de las personas de 65 a 74 años y hasta la mitad de los
mayores de 75 años sufren presbiacusia, una disminución auditiva que
se da de formaprogresiva, la cual
afecta a la capacidad para oir altas frecuencias lo suficientemente importante como para
interferir con su actividad social debida al propio proceso de envejecimiento.
Si no se le pone remedio con rapidez, la sordera acaba convirtiéndose en un
obstáculo que aísla socialmente.
Por un lado los interlocutores,
desesperados, sólo se dirigen a un sordo cuando no tienen más remedio, y a la
vez éste, incómodo porque los demás se sientan incómodos hablando con él,
empieza a mantenerse al margen de lo que los demás hablan, acabando
por vivir en su propio mundo.
Otras veces, por el contrario, se
convierte en un charlatán que habla sin parar y sin escuchar a los demás, lo
que acaba irritando a quienes lo rodean.
También, debido a la imposibilidad de
oír, la persona que padece sordera puede volverse injustificadamente
desconfiada y estar más expuesta al peligro de alucinaciones auditivas como la
impresión de que los demás hablan mal de él, sintiéndose rechazado y
apareciendo a veces otros problemas graves como la depresión.
Es de esencial importancia que ante
cualquier problema de audición se recomienda acudir al médico especialista, el
otorrinolaringólogo, para un estudio y valoración de las causas que motivan la
pérdida de audición. Según la causa, así será el tratamiento, pero nunca debe
de ser el de la resignación y el de la creencia errónea de que es algo "natural"
con la edad.
Además, la tecnología actual pone a
nuestra disposición los mejores avances en audio-prótesis; audífonos que
pasan totalmente inadvertidos y que se adaptan a nuestro nivel de
audición.
El insomnio es una
condición en la que una persona tiene dificultad para dormirse o permanecer
dormido. El insomnio también puede ser la sensación de no haber dormido lo
suficiente. Las personas mayores son más propensas a tener problemas con el
sueño que las personas jóvenes. El insomnio puede ser temporal (ocurre por días
o semanas) o puede ser crónico (ocurre por meses o años). Tosas las personas
necesitamos dormir entre 7 y 8 horas, de sueño cada noche. A medida que las
personas envejecen, la necesidad de dormir permanece casi igual.
¿Cuáles son las
señales y síntomas de insomnio?
Usted puede tener una o más de las siguientes señales y síntomas de
insomnio:
·Tener dificultad
en permanecer dormido. También puede tener problemas con despertarse demasiado
temprano.
·Tener dificultad
para conciliar el sueño (tomar entre 30 a 45 minutos o más para dormirse).
·Despertarse varias
veces cada noche.
·Sentirse cansado,
irritable y tener dificultad para concentrarse (enfocarse en una cosa) durante
el día.
¿Qué causa el
insomnio?
Puede haber una o más causas de insomnio. Las causas más comunes son:
·Problemas de salud:
oEnfermedades que causan dolor, como la
artritis.
oEnfermedades cardiovasculares.
oProblemas de próstata que pueden hacer que se
despierte muchas veces cada noche para usar el baño (para orinar).
oEnfermedad de Parkinson.
oApnea del sueño (no respirar normalmente
cuando duerme) o síndrome de las piernas inquietas).
·Medicinas o Alimentos:
oLa cafeína (se encuentra en el café, el té,
las gaseosas o sodas, las bebidas, el chocolate y algunas medicinas para el
resfriado).
oEl alcohol , la nicotina
oLos diuréticos (o píldoras de agua) tomadas
por la noche.
oLa nicotina (cigarrillos o tabaco o goma de
mascar).
oAlgunas medicinas antidepresivas.
·Condiciones de Salud Mental:
oLa ansiedad (sentirse preocupado o ansioso),
la depresión, o el estrés.
·Costumbres o Ambientes nocturnos:
oComer demasiado (especialmente comidas
pesadas o grasientas) antes de acostarse.
oRuido o temperaturas extremas (demasiado
calor o frío).
oTiempos irregulares de sueño (dormirse o
despertarse a tiempos diferentes cada día).
¿Cuáles son los
diferentes modos el que el insomnio puede curarse?
El tratamiento es interdisciplinario, entre ellos tenemos:
Hay que destacar que las características
del duelo en el adulto mayor son distintas a las del resto de la población,
sobre todo cuando se trata de la muerte del cónyuge. Entre ellas la
especialista destaca:
·Reacciones más sostenidas en el tiempo con una mayor
dificultad a la adaptación.
·Existe la búsqueda, generalmente en la familia, de un
sustituto que brinde seguridad.
·En mujeres es normal un proceso de desadaptación por
trámites relacionados con lo económico. Existe generalmente una baja en los
ingresos.
·En Adultos mayores “jóvenes” aparece la tendencia a
buscar una nueva pareja.
Todo este proceso lleva necesariamente a
una reconstrucción de la identidad.
¿Qué hacer?
La psicóloga María José Gálvez nos dice:
“En casos de enfrentarse a la viudez, se debe alentar al paciente a que hable
de las circunstancias que condujeron a la pérdida, su reacción a ésta, y el
papel que cree que desempeñó en la misma. También alentar al paciente a que
hable de la persona perdida y su historia relacional con ella, con todos sus
altibajos. Se puede utilizar apoyos físicos (fotografías y otros recuerdos)
para esta labor. Una vez que va cediendo la idealización de la relación, se
pueden examinar las situaciones relacionales que produjeron cólera, culpa,
anhelo, o tristeza inhibida, e introducir alternativas a su conceptualización”.
Tips de ayuda:
·Dar tiempo para que exprese sus emociones.
·Ayudarla a encontrar un sentido.
·Ayudar en la reconstrucción de la identidad y el manejo
del tiempo libre.
·Involucrar a la familia en este proceso.
·Fomentar los cambios y toma de decisiones cuando sea
necesario. (Cambio de domicilio, contratación de ayuda, cierre de locales
comerciales, etc.)