miércoles, 7 de mayo de 2014

¿QUE ES LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL?


La hipertensión arterial es conocida como presión alta, esta enfermedad es producida por un aumento de la presión sanguínea en las arterias.

La presión alta es un peligro para el corazón, el cerebro y los riñones si no se controla de forma adecuada.

Para saber si una persona es hipertensa o no, se requiere de 3 mediciones de la presión arterial en donde esta se encuentre elevada por arriba de las cifras normales en 3 ocasiones diferentes en 3 días distintos.

La presión sanguínea de 120/80 es la normal y la deseable en un adulto sano.

CAUSAS

  •  Tener padres o hermanos con esta enfermedad
  •  Ser diabético
  •  Tener poca o nula actividad física
  •  Estar con sobrepeso
  •  Fumar y consumir bebidas alcohólicas
  •  Comer excesiva sal
  •  Tener mucho estrés.


AUTOCUIDADO

  •  Adoptar una dieta adecuada
  •  Disminuir el consumo de sal
  •  Reducir de peso si es elevado
  •  Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco
  •  Practicar regularmente ejercicios físicos
  •  Eliminar alimentos grasosos, enlatados, ahumados o embutidos.
  •  Tomar el medicamento indicado por el médico.





LA DIABETES EN LAS PERSONAS MAYORES


La diabetes es una enfermedad grave. La gente contrae diabetes cuando los niveles de glucosa (niveles de azúcar) en la sangre están muy altos. La diabetes puede causar problemas de salud graves, como por ejemplo un ataque al corazón o un derrame cerebral. Las buenas nuevas son que la diabetes es una enfermedad que se puede controlar y cuyos problemas de salud relacionados se pueden prevenir. Si a usted le preocupa contraer diabetes, puede tomar ciertas medidas preventivas para reducir los riesgos.
¿QUÉ ES LA DIABETES?


Nuestro cuerpo cambia los alimentos que consumimos y los convierte en glucosa. Luego la insulina ayuda a transformar esa glucosa en la energía que "alimenta" nuestras células. Si usted padece de diabetes, eso significa que su cuerpo no está fabricando insulina o no la está utilizando correctamente. Como consecuencia, habrá demasiada glucosa en la sangre. Los médicos que se especializan en atender a las personas que sufren de diabetes se llaman endocrinólogos.
TIPOS DE DIABETES

Tipo 1, el cuerpo no produce insulina. Se desarrolla más a menudo en niños y adultos jóvenes aunque puede aparecer a cualquier edad.
Tipo 2, es el tipo más común. Tal vez haya escuchado que se le conoce como diabetes del adulto. En este tipo de diabetes, el cuerpo fabrica insulina pero no la utiliza debidamente. La probabilidad de contraer la diabetes tipo 2 es más alta en personas con exceso de peso, personas que no hacen ejercicio físico o que ya tienen una historia de diabetes en la familia.
SÍNTOMAS

• Poco ánimo
• Mucha sed
• Mucha hambre
• Orinar frecuentemente y en gran cantidad
• Pérdida de peso
• Cansancio y fatiga
• Vista borrosa
• Heridas se demoran en sanar
• Ardor en partes íntimas femeninas.

AUTOCUIDADO

 

        Realizar algún tipo de ejercicio físico como caminar
        Comer adecuadamente (verduras, frutas)
        Evitar dulces, pastelería y gaseosas
        Tomar los medicamentos recetados por el médico
        Evitar tomar bebidas alcohólicas y el consumo del cigarro
        Cuidar la piel con lociones hidratantes tratar con el médico las cortadas
        Controlar el nivel de azúcar con chequeos regulares

      Inspeccionar sus pies todos los días e informar inmediatamente al médico en caso de tener algún enrojecimiento, área caliente, herida o ampolla.


fuentes: http://www.gerontologia.org/portal/archivosUpload/Nicaragua_Manual_Autocuidado_AMayor_INSS.pdf

El Tabaquismo en el adulto mayor

Los ancianos presentan un mayor riesgo ante las consecuencias nocivas del tabaco. El abandono de este hábito por parte de las personas mayores no sólo aumenta su esperanza de vida, sino que reduce su dependencia tanto física como psíquica.
El anciano, por las características inherentes al propio envejecimiento (cambios fisiológicos, presencia de algunas enfermedades, fragilidad etc.) presenta un mayor riesgo de enfermar por el tabaco y un mayor riesgo a morir por las enfermedades que este provoca o agrava y las complicaciones que produce.

Mayor mortalidad

Los ancianos presentan un mayor riesgo ante las consecuencias nocivas del tabaco. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) destaca que el abandono de este hábito por parte de las personas mayores no sólo aumenta su esperanza de vida, sino que reduce su dependencia tanto física como psíquica.
Los estudios apuntan a que existe un aumento tanto de la mortalidad en los ancianos fumadores con respecto a los no fumadores, siendo este riesgo más elevando en los hombres que en las mujeres.
El anciano, por las características inherentes al propio envejecimiento, presenta un mayor riesgo de enfermar por el tabaco y un mayor riesgo a morir por las enfermedades que este provoca o agrava y las complicaciones que produce.

De la mortalidad atribuible al tabaco, tres cuartas partes son debidas a cuatro enfermedades: cáncer de pulmón, EPOC, cardiopatía isquémica y enfermedad cardiovascular.
Todas ellas tienen una gran prevalencia en el anciano, e incluso es en este grupo de edad dónde se van a diagnosticar o comienzan a identificarse como enfermedades agudas o bien como empeoramientos de enfermedades crónicas ya conocidas, pero ahora con limitaciones funcionales, haciéndoles dependientes de una segunda persona.

Beneficios de dejar de fumar

Dejar de fumar a cualquier edad produce beneficios muy significativos en la salud.
En el caso específico de los ancianos que llevan décadas fumando, el abandonar este hábito nocivo puede evitar o reducir el riesgo de diversas enfermedades como: las cardiopatías, el cáncer o las enfermedades respiratorias.
Puede estabilizar enfermedades ya presentes, evitando su progresión como la enfermedad obstructiva crónica y prolongar la vida permitiendo un funcionamiento independiente con menos restricciones.
Este punto puede considerarse como uno de los principales argumentos para aconsejar al anciano fumador que abandone su hábito, buscando una mejor calidad de vida frente a la simple perspectiva de prolongación de la misma.





domingo, 4 de mayo de 2014

Pérdida de Facultades: Visión

LA VISTA


El día de ayer hablamos sobre la disminución de la función auditiva que se da en el adulto mayor; el día de hoy corresponde hablar cobre la disminución de la visión que también es una parte importante, ya que al irse disminuyendo esta puede afectar en varios aspectos de nuestra vida.

Las guías de recomendaciones de salud en las personas mayores aconsejan que al menos una vez al año la persona mayor se someta a una revisión ocular para detectar las causas más frecuentes y con tratamiento específico de ceguera. Los problemas de visión más frecuentes en las personas mayores son:

- Presbicia: comúnmente conocido como "vista cansada", es una consecuencia del envejecimiento del ojo y la pérdida de elasticidad del cristalino. Es algo casi inevitable, empieza a manifestarse entre los 40 y los 45 años y, aunque puede ser corregido, no tiene cura. Pero sí se puede mitigar su efecto mediante el uso de las correspondientes gafas graduadas con lentes convergentes graduadas según el déficit de visión.

- Cataratas: Están provocadas por la progresiva pérdida de transparencia del cristalino y conllevan una disminución creciente de la agudeza visual. En su estado inicial se pueden manifestar por sensación de deslumbramiento, disminución de la sensibilidad a los contrastes y dificultades para percibir el relieve y los colores.
Las posibilidades de tener cataratas aumentan con la edad avanzada, la diabetes, ciertas infecciones o traumatismos oculares y la tendencia genética. Afectan al 20% de la población de más de 65 años, a más del 35% de los mayores de 75 y a más del 60% de los mayores de 85. Por fortuna, las cataratas tienen buen tratamiento si se tiene un diagnóstico correcto, el tratamiento es fundamentalmente quirúrgico.

- Glaucoma: Es un aumento de la presión intraocular, por falta de drenaje del humor acuoso, que produce lesiones en el nervio óptico con problemas en la visión y si no se corrige a tiempo ceguera. Si no se detecta a tiempo, este aumento de presión puede afectar al nervio óptico produciendo un deterioro progresivo del campo visual y una disminución de la visión. El aumento de la presión intraocular ocurre cuando el humor acuoso no fluye correctamente hacia afuera y hacia a adentro del ojo. Esta obstrucción produce un aumento de este líquido en el interior del ojo con aumento de la presión intraocular y sobre el nervio óptico. Se presenta como visión de moscas volantes o centelleantes, pérdida de visión lateral o periférica, dolor en los ojos, cefalea, visión borrosa, visión de halos tipo arco iris, náuseas y vómitos e incluso ceguera. Es aconsejable comprobarse la tensión ocular cada 1 o 2 años en mayores de 50 años porque se puede llegar al punto en el que sea irreversible. El tratamiento médico es muy efectivo y para casos difíciles se puede intervenir quirúrgicamente.



sábado, 3 de mayo de 2014

Pérdida de nuestras facultades: Audición

En este post hablaremos de los problemas más comunes en el envejecimiento, que hasta cierto modo son parte del envejecimiento normal.

Los problemas de audición y visión son de vital importancia en la vida de relación de las personas mayores porque condicionan la correcta relación con los demás. 

Ante la aparición del más mínimo signo de alarma, como visión borrosa o disminución de la visión o dificultades auditivas debe acudir al especialista para diagnosticar la causa de la alteración sensitiva y con ello poner el tratamiento adecuado lo antes posible.

Una mala visión es causa de caídas, de miedo a salir a la calle, y de falta de relación con el entorno y el hecho de no ser capaz de oír o entender las conversaciones limita la posibilidad de utilizar el teléfono, afecta a la capacidad de participar en diversas actividades sociales y produce un sentimiento de aislamiento.

El día de hoy comenzaremos hablando de la audición, y en e siguiente post hablaremos de la visión.

LA AUDICIÓN 

Cerca de un cuarta parte de las personas de 65 a 74 años y hasta la mitad de los mayores de 75 años sufren presbiacusia, una disminución auditiva que se da de forma progresiva, la cual afecta a la capacidad para oir altas frecuencias  lo suficientemente importante como para interferir con su actividad social debida al propio proceso de envejecimiento. Si no se le pone remedio con rapidez, la sordera acaba convirtiéndose en un obstáculo que aísla socialmente.

Por un lado los interlocutores, desesperados, sólo se dirigen a un sordo cuando no tienen más remedio, y a la vez éste, incómodo porque los demás se sientan incómodos hablando con él, empieza a mantenerse al margen de lo que los demás hablan, acabando por vivir en su propio mundo.
Otras veces, por el contrario, se convierte en un charlatán que habla sin parar y sin escuchar a los demás, lo que acaba irritando a quienes lo rodean.

También, debido a la imposibilidad de oír, la persona que padece sordera puede volverse injustificadamente desconfiada y estar más expuesta al peligro de alucinaciones auditivas como la impresión de que los demás hablan mal de él, sintiéndose rechazado y apareciendo a veces otros problemas graves como la  depresión.

Es de esencial importancia que ante cualquier problema de audición se recomienda acudir al médico especialista, el otorrinolaringólogo, para un estudio y valoración de las causas que motivan la pérdida de audición. Según la causa, así será el tratamiento, pero nunca debe de ser el de la resignación y el de la creencia errónea de que es algo "natural" con la edad.

Además, la tecnología actual pone a nuestra disposición los mejores avances en audio-prótesis; audífonos que pasan totalmente inadvertidos y que se adaptan a nuestro nivel de audición.










viernes, 2 de mayo de 2014

El insomnio: un problema que afecta en todos los aspectos de la vida

El insomnio es una condición en la que una persona tiene dificultad para dormirse o permanecer dormido. El insomnio también puede ser la sensación de no haber dormido lo suficiente. Las personas mayores son más propensas a tener problemas con el sueño que las personas jóvenes. El insomnio puede ser temporal (ocurre por días o semanas) o puede ser crónico (ocurre por meses o años). Tosas las personas necesitamos dormir entre 7 y 8 horas, de sueño cada noche. A medida que las personas envejecen, la necesidad de dormir permanece casi igual.
¿Cuáles son las señales y síntomas de insomnio?
Usted puede tener una o más de las siguientes señales y síntomas de insomnio:
·        Tener dificultad en permanecer dormido. También puede tener problemas con despertarse demasiado temprano.
·        Tener dificultad para conciliar el sueño (tomar entre 30 a 45 minutos o más para dormirse).
·        Despertarse varias veces cada noche.
·        Sentirse cansado, irritable y tener dificultad para concentrarse (enfocarse en una cosa) durante el día.
¿Qué causa el insomnio?
Puede haber una o más causas de insomnio. Las causas más comunes son:
·        Problemas de salud:
o   Enfermedades que causan dolor, como la artritis.
o   Enfermedades cardiovasculares.
o   Problemas de próstata que pueden hacer que se despierte muchas veces cada noche para usar el baño (para orinar).
o   Enfermedad de Parkinson.
o   Apnea del sueño (no respirar normalmente cuando duerme) o síndrome de las piernas inquietas).

·        Medicinas o Alimentos:
o   La cafeína (se encuentra en el café, el té, las gaseosas o sodas, las bebidas, el chocolate y algunas medicinas para el resfriado).
o   El alcohol , la nicotina
o   Los diuréticos (o píldoras de agua) tomadas por la noche.
o   La nicotina (cigarrillos o tabaco o goma de mascar).
o   Algunas medicinas antidepresivas.

·        Condiciones de Salud Mental:
o   La ansiedad (sentirse preocupado o ansioso), la depresión, o el estrés.

·        Costumbres o Ambientes nocturnos:
o   Comer demasiado (especialmente comidas pesadas o grasientas) antes de acostarse.
o   Ruido o temperaturas extremas (demasiado calor o frío).
o   Tiempos irregulares de sueño (dormirse o despertarse a tiempos diferentes cada día).

¿Cuáles son los diferentes modos el que el insomnio puede curarse?
El tratamiento es interdisciplinario, entre ellos tenemos:
·        Cómo cambiar sus hábitos de sueño y ambiente
·       Medicamentos:

·       Terapia de sueño


jueves, 1 de mayo de 2014

Duelo: una transición que requiere de atención

Hay que destacar que las características del duelo en el adulto mayor son distintas a las del resto de la población, sobre todo cuando se trata de la muerte del cónyuge. Entre ellas la especialista destaca:

·       Reacciones más sostenidas en el tiempo con una mayor dificultad a la adaptación.

·       Existe la búsqueda, generalmente en la familia, de un sustituto que brinde seguridad.

·       En mujeres es normal un proceso de desadaptación por trámites relacionados con lo económico. Existe generalmente una baja en los ingresos.

·       En Adultos mayores “jóvenes” aparece la tendencia a buscar una nueva pareja.

Todo este proceso lleva necesariamente a una reconstrucción de la identidad.

¿Qué hacer?

La psicóloga María José Gálvez nos dice: “En casos de enfrentarse a la viudez, se debe alentar al paciente a que hable de las circunstancias que condujeron a la pérdida, su reacción a ésta, y el papel que cree que desempeñó en la misma. También alentar al paciente a que hable de la persona perdida y su historia relacional con ella, con todos sus altibajos. Se puede utilizar apoyos físicos (fotografías y otros recuerdos) para esta labor. Una vez que va cediendo la idealización de la relación, se pueden examinar las situaciones relacionales que produjeron cólera, culpa, anhelo, o tristeza inhibida, e introducir alternativas a su conceptualización”.

Tips de ayuda:

  • ·     Dar tiempo para que exprese sus emociones.
  • ·     Ayudarla a encontrar un sentido.
  • ·  Ayudar en la reconstrucción de la identidad y el manejo del tiempo libre.
  • ·      Involucrar a la familia en este proceso.
  • ·  Fomentar los cambios y toma de decisiones cuando sea necesario. (Cambio de domicilio, contratación de ayuda, cierre de locales comerciales, etc.)